Psicología Infantil

Desde la psicología infantil se pretende estudiar el desarrollo cognitivo, emocional y conductual del niño. Los problemas de conducta, ansiedad y depresión infanto juvenil, miedos específicos, problemas escolares o trastornos del sueño o de la alimentación se trabajan en nuestra consulta.

A continuación detallamos aquellas problemáticas en edad infantil más comunes atendidas en nuestro centro:

ANSIEDAD/DEPRESIÓN

Se pueden manifestar con problemas escolares en forma de déficit de atención y bajo rendimiento o con problemas de comportamiento: rabietas, lloros, gritos, etc. .. En ocasiones con aislamiento donde dejan de realizar conductas que llevaban a cabo con anterioridad. Son comunes los sentimiento de tristeza, hiperactividad o, en algunos casos, apatía y baja autoestima, con una percepción negativa de la vida y de uno mismo. Sentimientos de que nadie les quiere. Como trastornos de ansiedad infantil encontramos los trastornos por ansiedad de separación, trastornos por evitación, las fobias, o trastornos por ansiedad generalizada.

ESTADOS DE ANIMO

Los problemas del estado de ánimo más interiorizados suelen ser menos aparatosos y preocupantes que los externalizantes (acting out o dirigidos hacia fuera). En el primer caso los niños interiorizan el problema y lo manifiestan con temores, miedo, ansiedad o depresión afectando a la interacción interpersonal del niño con su entorno. Este hecho tiene importantes repercusiones en el desarrollo infantil y en el funcionamiento psicológico, escolar y familiar. El niño debe ir construyendo, como parte fundamental de su educación, una serie de habilidades sociales y emocionales que, de no establecerse de forma adecuada, pueden limitarlo en muchos aspectos de su funcionamiento, además de producirle un gran sufrimiento emocional. De ahí la importancia de detectar a tiempo al niño tímido, deprimido o ansioso y dotarle de unas herramientas útiles para que pueda construir con mayor eficacia una comunicación interpersonal saludable.

PROBLEMAS DE CONDUCTA

La desobediencia, las rabietas, el negativismo, etc…, constituyen parte de los trastornos de conducta más habituales durante la infancia que atendemos en nuestro centro. Estos problemas pueden resultar muy perturbadores para los padres dado que suelen suponer un desafío a su autoridad y control, llegándose a establecer un vínculo relacional coercitivo con los hijos.

DÉFICIT DE ATENCIÓN / HIPERACTIVIDAD

El TDAH es un trastorno de origen neurobiológico, cuyos síntomas provocan en el niño las siguientes conductas: Hiperactividad: Presenta un nivel superior e inapropiado de actividad dada su edad. Impulsividad: Le cuesta controlar sus conductas, emociones y pensamientos. Inatención: Tiene una gran dificultad para prestar atención y concentrarse. Estos síntomas no siempre están presentes conjuntamente; de hecho, existen distintos subtipos de TDAH, según los síntomas predominantes: Hiperactivo-impulsivo. Inatento. Combinado.

ACOSO ESCOLAR

El “bullying” o acoso escolar se refiere a todas las formas de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivación evidente, adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros. Podemos encontrar acoso físico, verbal, psicológico o social haciéndole sentir a la víctima dolor, angustia, miedo y/o ansiedad que puede tener consecuencias muy graves sobre su desarrollo personal.

MIEDOS Y FOBIAS

En las fobias, el temor es desproporcionado respecto a las demandas de la situación. Es un temor irracional que no se puede explicar y que queda fuera del control voluntario. La reacción de temor persiste durante largos periodos de tiempo. Este temor lleva a emitir respuestas conductuales de evitación, provoca una reacción desadaptativa que no corresponde a la edad o estadio evolutivo del niño. Fobias escolares, fobia social o fobias a determinadas situaciones son las que más habitualmente vemos en nuestra consulta.

PROBLEMAS DEL SUEÑO

A partir de los 6 meses de edad se considera que un niño sufre insomnio si al menos dos veces por semana necesita más de 45 minutos para quedarse dormido o si se despierta totalmente al menos una vez por semana, durante la noche, sin poder dormirse de nuevo. Se trata de una de una dificultad manifiesta en el niño, para el inicio o mantenimiento del sueño. Así, se puede manifestar como dificultad para conciliar el sueño una vez acostado (insomnio de inicio) o como un despertar temprano con incapacidad para volverse a dormir (insomnio avanzado). Los motivos de consulta más frecuentes son el insomnio infantil así como los terrores nocturnos (A diferencia de las pesadillas un terror nocturno no es un sueño desde el punto de vista técnico, sino más probablemente una súbita reacción de miedo que tiene lugar durante la transición de una fase de sueño a otra)

PROBLEMAS DE INCONTINENCIA

La enuresis (Control del pipí) no es una condición médica grave, pero puede ser un problema difícil para los niños y los padres. Aunque no todas las causas de la enuresis se entienden por completo, las siguientes son algunas razones posibles:

  • El niño tiene el sueño pesado y no se despierta a la señal de la vejiga llena.
  • El niño no ha aprendido a mantener y vaciar la orina. (La comunicación entre el cerebro y la vejiga puede tomar tiempo para desarrollarse).
  • El cuerpo del niño hace demasiada orina durante la noche.
  • El niño tiene una enfermedad leve, está demasiado cansado, o está respondiendo a cambios o tensiones en la casa.
  • Hay una historia familiar de enuresis.
  • La vejiga del niño es pequeña o no ha desarrollado lo suficiente como para retener la orina durante una noche completa.

 

La encopresi (incontinencia fecal) no es voluntaria, pero ocurre cuando el estrés emocional, la resistencia al entrenamiento para el baño o el dolor físico durante las evacuaciones ocasionan que un niño se resista a tenerlas lo que ocasiona estreñimiento y a su vez el escape involuntario. Si las causas físicas se han descartado, se deben considerar razones emocionales o psicológicas. La incontinencia fecal puede ocurrir cuando un niño está ansioso o emocionalmente perturbado por algún aspecto de su vida en el que tiene poco control, como conflictos familiares, dificultades académicas o problemas con las relaciones sociales

CONDUCTA ALIMENTARIA

Puede ser que el niño coma en exceso o que no coma lo suficiente como para mantenerse sano y saludable. Los tipos de trastornos de la alimentación son:

  • Anorexia nerviosa: cuando el niño adelgaza demasiado, pero no come lo suficiente porque se siente gordo
  • Bulimia nerviosa: que incluye períodos donde el niño come demasiado seguido por frecuentes purgas, a veces vómitos autoprovocados o uso de laxantes
  • Compulsión para comer: que consiste en comer sin control

DESARROLLO PERSONAL

Una autoimagen negativa, los problemas de autoestima o de gestión emocional son uno de los frenos del desarrollo psicosocial más importantes que existen en los niños. Si un niño llega a considerarse como impotente, se desarrollará con seguridad una autoimagen deficiente, lo cual paralizará el desarrollo mental e impedirá el progreso académico y social.

TICS

Suelen cambiar a lo largo del tiempo en su localización (cara, cuello, torso…), número, frecuencia, complejidad, tipo y gravedad. Pueden ser:

  • Tics simples: fragmentos de movimientos o de sonidos breves y abruptos carentes de significado
  • Tics complejos: movimientos y sonidos de mayor duración y con una finalidad aparente como tocar, lamer, escupir, saltar, olfatear, ponerse en cuclillas o mostrar alteraciones diversas de la marcha
  • Tics clónicos: si se presentan de forma rápida y breve
  • Tics tónico/distónico: si su aparición es lenta y sostenida.

MUTISMO SELECTIVO

Es un trastorno de la conducta que se inicia en la infancia y que se caracteriza por la dificultad del niño para interactuar verbalmente con determinadas personas y en determinadas situaciones.

AUTISMO / ASPERGER

El término Trastorno del Espectro del Autismo (TEA) hace referencia a un conjunto amplio de condiciones que afectan al neurodesarrollo y al funcionamiento cerebral, dando lugar a dificultades en la comunicación e interacción social, así como en la flexibilidad del pensamiento y de la conducta. ver apartado unidades especialización